VII ENCUENTRO NACIONAL DE HERMANDADES Y COFRADIAS DEL SEGUNDO MISTERIO DOLOROSO
Entonces Pilato tomó a Jesús y lo golpeó. Y los soldados tejieron una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y lo vistieron con un manto de púrpura; y le decían: «¡Salve, Rey de los judíos!», y le daban de bofetadas.
(Jn. 19,1-3)